lunes, 10 de junio de 2013

¿PUEDE MATAR EL AMOR?

Si no te quieren como tú quieres que te quieran, ¿qué importa que te quieran?

Dolientes, renegadores de la suerte,  amargados, frustrados y tristes por haber sido despreciados en el mayor de sus anhelos, sintiéndose humillados al haber sido rechazado su bien más preciado, su amor, y CON EL ALMA DESCOCIDA, así muchas veces navegan por el mar de la  existencia, multitudes agigantadas de barcas blandas, los humanos; y a quienes,  para este instante y tras haber vivido tales circunstancias,  de "humanos" ya casi no tienen nada.

Y allá a lo lejos, ajena a estos dolores, miré a Alicia. La moderna heroína de un viejo cuento, en tanto que ella observaba a una anciana, sus pensamientos tarareaban:

"La trabajadora de cinco amigos ensartaba la aguja;
la tela gris, antes blanca, dejaba acariciarse lento,
mientras en sus adentros, rogaba porque el hilo
que ahora aguijoneaba sus entrañas, esta vez fuera fuerte,
y jamás en la vida lograse romperse de nuevo"

Como si fuésemos guiñapos de tela vieja o de algo hermoso que ayer existió, así muchas veces nos sentimos los hombres, cuando nuestro corazón se equivocó al elegir el objeto de nuestro pasión o ternura desbordada.

Con ganas de morir, de evadir los gritos que parecen susurrarnos las miradas, los abrazos de lástima que parecen cantarnos los conocidos que supieron la historia, o las palabras con letras mudas que parecemos leer en las caras que ven nuestro enojado rostro.

Pero, ¿es verdad que ese amor no recíproco es el culpable de esos andrajosos humanos que deambulan por el mundo (que ahora les parece la nada), ó será acaso la ausencia de un amor propio la culpable de esa quebrantadez del alma?

                                                 

Alicia no sabe la respuesta, pero ella se ama, ha cimentado su casa, tan fuerte y tan firme que ahora es una fortaleza, observando a la abuela ha aprendido la mejor lección del mundo, no importa si a quien amó le correspondió o no, el amor más grande ya lo tiene dentro del alma. Puntada a puntada, día con día ensarta su aguja haciendo una costura larga, que hará indestructible la tela con la que, cuando sea grande,  habrá de cubrir el techo del amor que le corresponde, el que ni antes ni después vendrá, la amará en verdad y a su justo tiempo.                                                     

Quien no haya sufrido una decepción por amor que levante su mano, quizá airoso y feliz por haber evitado ese trance tan amargo, o si lo desea, elevando sus ojos interrogando al Supremo Creador, del por qué le ha librado de esa contingencia cotidiana, pues si bien hubiese sufrido mucho, tras el dolor, sabio maestro amargo, se hubiese engrandecido su alma.

Entonces es cierto, ¡el amor mata!, ó al menos puede llegar a ser el autor intelectual de la muerte (aunque pocas veces física) de un ser que desde antes de toparlo, ya se hallaba débil y descocido. ¡Si mata el amor, más no con sus manos... sino con sus armas! ¿Sus armas? Las palabras, las caricias, los "te amo", las promesas, ... los "te quiero";  traicioneros ingratos que muelen a palos, con su deshonestidad, el corazón y el alma del amante sincero.

 Entonces, ¿Quiénes los culpables de esta matanza?

Los amores desmedidos hacia  la otra persona, combinados con el principal veneno,
el desamor propio; el que al pasar inadvertido, hace a un lado al amor, para convertirse en el auténtico y único asesino.

Sabiéndolo entonces, procuremos imitar a la pequeña Alicia y creemos nuestro país de las verdaderas maravillas, encerrando a los culpables e inutilizándolos para siempre en sus "asesinatos".

Por eso, por ti, por mí, por tus hijos, por los míos,  y por todos los que nos rodean, hoy te digo:

  • Te amo porque cada día te esmeras más en hacer que crezca tu amor propio.
  • Perdón por decirte hasta ahora que eres un ser extraordinario, especial, único e irrepetible, como  lo es también, cada parte de mi ser.
  • Lo siento por las veces que amaste tanto, que olvidaste decirle a esa persona, que más grande que ese amor finito, es el amor y el respeto que te debes hacia ti mism@.
  • Te agradezco inmensamente porque al tiempo que aprendes a amarte, y al tiempo en que yo te amo, estoy aprendiendo a sanar mis memorias, tus memorias y las del mundo entero.
Por tu presencia en mi vida, yo te doy gracias, y te bendigo.

Shakti Sándria



 

jueves, 28 de febrero de 2013

CRUZANDO EL AIRE

¿Es imposible que un hombre vuele?


"Vale más que en ansias de volar te broten alas, que no estés en tierra con tu único pájaro en mano".
Miguel de Unamuno





24 Horas (Perú): Toro salta a graderías en Plaza México y deja siete heridos: el toro, llamado "Pajarito", de 503 kilos de peso, saltó desde la arena de la Plaza México por encima de los burladeros y un techo de cemento.

Cuántas veces habrás creído, como la mayoría de los mortales, que la tarea del humano era estar siempre sobre la tierra; que no habías sido dotado de alas, que como a las aves, te permitieran abrirte al paso del aire, preparar tu vuelo, disfrutar de la brisa mientras acaricia tus mejillas, y contonearte feliz al decidir desplomarte picada.

En los océanos de problemas en que muchas veces decide sobrevivir un hombre, deja de lado que junto a la vida, la Divinidad le obsequió de otro grandioso privilegio, y quizás este, sea aún más grande que el propio hecho del vivir. Este regalo queda relegado en ocasiones, hasta por toda una vida del atribulado viviente, aquel que se encuentra perdido allá entre el jardín de las malezas, mismo que se encuentra inundado por abominables matas: confusiones, tristezas, frustraciones, olvidos, decepciones, entre otros tantos matorrales que están asfixiando hasta al más optimista de los individuos, que poco a poco, termina absorto y con complejo de gusano.

Simplemente soñar, es  el presente que se nos entrega  adherido a la existencia.  No tiene costo y si lo tuviese, algún bienechor que nos ama de antemano lo habrá pagado, pues el único precio que a nosotros se nos exige es arriesgarnos a sentirlo, vivir para soñar, y soñar para vivir.

Pero ¿qué lograremos soñando? ¡Casi nada... sólo un verdadero vivir, y dejar atrás una amarga sobrevivencia!

Vivir cada día soñando, con amor y con fe, nos permitirá disfrutar nuestra presencia sobre la tierra; nos permitirá percatarnos de nuestro inmenso poder y capacidad de logro; y nos permitirá actuar, confiar y después de un tiempo  lograremos con esto  levantar el vuelo, cual si fueramos pájaros mágicos que engalanan el aire.


Sueña eso que anhelas, eso que parece una ilusión enorme e imposible, vive para soñarlo y disfruta de vivir para que puedas alcanzarlo; que si bien, volar y hacer lo increíble, lo pudo conseguir un toro que se llamó pajarito, nadie puede asegurar que a ti, el día de mañana, no puedan brotarte las alas.


"¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar? "
Helen Adams Keller
 
 
Admirando al hermoso toro que realizó la proeza de saltar más fuerte de lo que jamás alguien hubiese concebido, te exhorto hermano a aprendamos de él, que nuestra semejanza con los animales no racionales no está tan lejana: copiemos de ellos la desesperación por vivir (pero teniendo una vida plena); la fortaleza de creer que somos entes capaces de lo extraordinario aún inmersos al 100% en lo ordinario; la energía de disfrutar sólo este momento, que es el único cierto y el que mañana se convertirá en recuerdo eterno; y la convicción de que somos creaturas invencibles que traspasan muchos cuerpos e iguales tiempos.
 
Porque sé que posees la inmensa capacidad de realizar tus sueños, hoy...
 
  • Te amo más que nunca, pero siempre menos que el día de mañana.
  • Te pido perdón por si alguna vez dudé de tus capacidades que son las mismas que yo poseo.
  •  Te digo un lo siento por no haber terminado de  albergar para ti todos los sueños que eres capaz de alcanzar, y...
  •  Te doy gracias porque con tu valor, tu amor y tu fuerza podremos remotar ahora el vuelo, hacia lo que alguien pudiera haber nombrado como imposible.
 
Por compartir tu tiempo y  tu vida, te bendigo.
 
Shakti Sándria
 
 


jueves, 14 de febrero de 2013

¿QUE ES EL AMOR?


"El amor es la llave maestra que abre las puertas de la felicidad."
Oliver Wendell Holmes


Podríamos decir tantas cosas de este sentimiento tan valorado y tan esencial: Que si es el problema vital de cada ser humano, la definición inconclusa que jamás terminará de hacerse, el talón de los fuertes, la sabiduría de los sabios, y uno de los temas más tocados durante muchísimos siglos por poetas, psicólogos, escritores, locos  y filosófos.


 


Alguna vez, algún nuevo apasionado preguntaría acaso,  ¿Qué es esto, que a veces me pierde hasta de mí mismo y otras veces me eleva, haciéndome sentir más allá del más exquisito firmamento? entonces quizás un menesteroso amante que por casualidad hubiese cruzado por su camino, mirándole a los ojos le respondiere:

 "Esa emoción amigo, es la que puede describirse de las mil y un maneras,
tiene rostro informe que se adapta a la nube que esté iluminando ese cielo,
se alimenta de las sobras infinitas que se brindan dos soles,
con caras opuestas, a veces llamados sol, a veces llamada luna.
 
Cuando es genuina, nunca se acaba aunque se inunden los mares,
nace inocente, vive compartiendo su luz hasta con el más insigne de los desconocidos,
pone fe en su elegido, crece con la esperanza de cada mañana
y se alimenta de los suspiros que le regala cada atardecer distanciado.
 
Cuando es falsa, se va muy pronto, aún cuando la amante se finga extasiada
allá en los momentos del encuentro místico con el tierno guerrero,
miente por sus propios placeres y es infiel hasta a su propia sombra,
desdeñándo a la conciencia que viene con el rostro de honestidad.
 
Esa emoción devoto amigo,
no es ilusión ni artimaña insana de tu mente,
es el templo de paz que nos brindó la Esencia,
 para liberar tu auténtico ser
renovando los trozos del alma, que alguna vez, te asesinó el dolor.

Es magia pura que se irradia cuando se decide albergarla;
lluvia de arcoiris en la alianza del cuerpo, la conciencia y el espiritú;
desilusión cuando decides mal enfocarla;
pero amor, y a todas luces, es la esencia verdadera de todas las almas.


Por lo pronto, hoy no pretenderemos responder a la pregunta que jamás tendrá una sola respuesta, no, en esta noche estrellada en que su presencia embriaga las caras de los traúnsentes y el sentir del ambiente, sólo me limitaré a contemplar la creación magna, la más grandiosa, elocuente  y misteriosa forma viviente del amor divino.  Derrocharé entonces amándome a gritos, y consintiéndome en mis silencios, cerraré los ojos y oídos de mi cuerpo mientras que mi alma por fin habla:

  • Gracias Señor, por darme un cuerpo para sentir, una mente para discernir y un espiritú atento que ya me habla.

  • Perdón por si el camino del amor, he errado tu voz buscando otra alma, teniendo en la mía la felicidad del que ama con verdad, sin depender de nadie ni de nada.

  • Lo siento, si alguna vez en la vereda de la vida, olvidé dar amor y olvidé dar consuelo, pensando en lo mío sin saber que mi ventura estaba en lo ajeno.

  • Te amo, por el amor infinito que depositaste en mi corazón, en mi vida, en mi alma; y en la de todos aquellos que hoy amo, y que me aman; así como también,  en todos los que amaré y me amarán mañana.

"Una palabra nos libera de todo el peso y el dolor de la vida: esa palabra es amor."
Sófocles


Pase lo que pase en el alredededor que contemplas nunca olvides cuán valioso es sentir, porque el amor es lo único que permite que se asome  tu alma. Agradezco hoy, como siempre, por tu tiempo y por tu vida, deséandote que eternamente vivas en amor.
Shakti Sándria

 
 

sábado, 9 de febrero de 2013

SER MUJER

¿Qué es ser mujer? ¿Suerte ó maldición?

A casi un mes de celebrar el día internacional de la mujer (el 8 de marzo, día proclamado por la ONU), me vino a la cabeza la idea de discurrir acerca de lo qué significa pertenecer a este género tan estupendo como apaleado, y poco valorado a través de la larga historia de los humanos.

Si tratamos de dar con el orígen de la palabra mujer nos encontramos con dos raíces: La del latín mulier, que algunos textos relacionan con el adjetivo latino mollis, que significa "blando", según esta interpretación, "mujer" haría referencia a la "debilidad" atribuída al sexo femenino; y la raíz hebrea, que indica viene de la raíz Ishashah, (mujer; varona) es la palabra femenina de Iysh. (varón, hombre), que significa semejante al varón o sacada del varón, y en donde también puede traducirse como esposa.




De esto podemos deducir (para sorpresa de algún machista que hasta estas fechas hubiese sobrevivido),  que desde un principio la mujer no fue creada para que estuviera sujeta al varón, sino todo lo contrario , formada dócil y suave pero igual a él en sabiduría, espiritualidad y autoridad.

Ésta situación fue virada con el pasar de las hojas (inicialmente en blanco) del libro de la historia; si atendieramos atentos a las fotos que en él se fueron matizando, encontraríamos fotografiadas así, a las  hermosas damas:

Pasando éstas, primeramente por la página de los campos y la agricultura; por la página de los trabajos domésticos y artesanales durante el dibujo del feudalismo y la burguesía; con los mismos derechos que un niño, sin acceso al poder civil y relegada de la educación durante siglos; con brazos de obrera poco remunerada durante la Revolución Industrial; con delantal e hijos hasta las últimas decádas del siglo XIX, y como universitaria y participativa en contadas áreas a finales de la misma centuria;  en  la 2a. guerra mundial, usando de nuevo ropa de obrera en fábricas de armamentos, aviones, y materiales de guerra, para transformarse después en fabricantes de electrodomésticos; y siendo vista con ropa de persona adulta poseedora de derechos, hasta el siglo XX.

La última foto que nuestro libro exhibiría, mostraría a un sinnúmero de mujeres con vestuario de estudiantes que inundan las universidades, competidoras actuales del hombre en todas las áreas de la sociedad;  quienes, hasta cierto punto, evidencian rostros valientes en franca rebeldía hacia la sumisión y  opresión de cualquier clase, llámese el dominador, religión, familia, amor o tradición.


Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.
Pitágoras de Samos  
582 AC-497 AC. Filósofo y matemático griego.
 

Yo creo, que al igual que en la Ciudad de Dios de San Agustín, en el mundo actual si puede existir igualdad entre hombres y mujeres, y que ser mujer va más allá de ser un adorno; más allá de ser servidumbre de un rey llamado Hombre; más allá de ser la poseedora de unos órganos sexuales femeninos atractivos; más allá de ser un simple objeto para los usos que requiera el varón; y mucho más allá de ser sólo una engendradora o reproductora de vida.

Para mí, ser una representante de este género humano es tan bueno como representar al género que nos complementa, nuestra definición va más allá de un cuerpo y una sexualidad; y por poseer la virtud potencial de ser generadora de una vida material e inmaterial, plena y verdadera, considero que ser una dama, es en sí, una bendición.

Sin embargo, si en el pensar de muchos varones, y mujeres también, aún quedase un resabio de duda sobre la existencia de alguna debilidad o discapacidad femenina, les comparto algunos detalles de mujeres que se hicieron notar sin atender a las triviales diferencias sexuadas:


Mujeres en la biblia:
  • Sara: Su nombre significa Princesa, lo que también quiere decir la "principal". Logró tener un hijo a los 90 años. 
  • Eva: Primera mujer reconocida por la biblia; fue formada para el complemento del varón (Adán) y manifestación del plan perfecto del Creador. Su nombre tiene un significado muy especial , Vida viviente o dadora de vida.
  • Ruth: Extranjera del tiempo de los jueces que llegó a ocupar un lugar importante en la historia de los israelitas; sobresalían en ella los valores de la amistad, piedad y bondad.
  • Esther: Fémina de hermosa figura, agraciada, elegante y bonita, que siendo huérfana, logró convertirse en reina de Persia y de Media.

Mujeres en la historia:
  • Cleopatra VII, reina: Una de las soberanas con más poder en la antigüedad.
  • Sor Juana Inés de la Cruz, poetisa: Contadora, archivista. Religiosa y máxima representante de las letras mexicanas del Siglo de Oro.
  • Hellen Keller, autora: Escritora norteamericana,  activista y oradora,  invidente y sordomuda, se especializó en educación especial para discapacitados.
  • Ellen Church, enfermera: Se convirtió en 1930, en la primera azafata en un vuelo comercial.
  • Juana de Arco, militar: Heroína y combatiente francesa que apoyó al rey de Francia, Carlos VII, a luchar contra los ingleses.
  • Virginia Woolf, escritora: Novelista autora de "Las olas", considerada como una de las figuras más destacadas del modernismo literario del siglo XX.
  • Frida Kahlo, pintora: Mexicana que pintó sobre todo autorretratos de tinte surrealista.
  • Indira Gandhi, política: Fue primera ministra de la India en dos ocasiones, estratega y política brillante.

Mujeres en la ciencia:
  • Florence Nightingale, enfermera: Fundó la escuela de enfermería en Londres, en 1860. Efectuó más de 200 publicaciones, entre libros, artículos e informes, la mayoría de Estadística.
  • Ellen Ochoa, ingeniera: Ha sido Directora de Tecnología de la NASA, astronauta, especialista de misión, e ingeniera de vuelo, en 2002.
  • Marie Sklodowska Curie, científica: Ganadora de dos Premios Nobel, uno de Física, en 1903, por sus investigaciones conjuntas sobre el fenómeno de la radiación (junto a su marido Pierre), y el otro de química, en 1911, por sus descubrimientos acerca de los elementos radio y polonio.
  • Dorothy Crowfoot Hodgking, científica:  Premio Nobel de Química, en 1964, por determinar la estructura de importantes substancias bioquímicas.
  • Alice Eastwood, botánica: Una de las estudiosas más importantes de la flora de E.U., hizo significativas aportaciones a la taxonomía botánica.
  • Rita Levi Montalcini, científica: Premio Nobel de Medicina, en 1986, por sus descubrimiento de los factores de crecimiento.
  • Gertrude B. Elion, científica: Premio Nobel de Medicina, en 1988, por descubrir principios importantes para el tratamiento de las drogas.

¿Cómo debiera ser entonces una verdadera mujer?

Una mujer auténtica debe saberse valiosa y por tanto concebir ser: una princesa (una dama, libre de las imposiciones de la sociedad para poder convertirse en la mujer ideal, refinada, agradable, educada, agraciada, tierna, elegante, y respetuosa de su valor y del valor de su varón);  la clave para que se promueva la vida y la felicidad (de ella, de sus seres amados y de todo su ambiente); la amiga que necesitan, ella misma, su varón y sus hijos; y el  ser que adorna y transforma sus alrededores, brillando por lo que está dentro de ella.

Ahora, si en tu análisis comparativo entre los sexos, aún crees reconocer alguna diferencia o deficiencia en la mujer, ésta debe ser sin duda consecuencia procedente de la cuestión emocional, cuyo asunto fue insertado seguramente por nuestro Ser Superior, como botón puntual para que las señoras no llegasemos a crecernos tanto, y no sentirnos jamás demasiado fuertes ni omnipotentes como Aquiles, así como él, tenemos nuestro talón sensible, que siempre estará presente para recordatorio de nuestra humildad e insignificancia.

Por todo esto, más por la necesidad inherente, recíproca y simultánea que viven intensamente cada uno de los sexos, decidí escribirte esta nota. Pincelando después de todo nuestro recorrido:

  •  Un Gracias a todos los hombres que respaldan a la mujer que se atreve a ser mejor humano, mejor profesionista, mejor mujer, mejor madre, y a quienes en resumen, las invitan a ser un ser grande y diferente.
  • Un Lo Siento para todos aquellos hombres que aún no han entendido nada, y creen que hay seres superiores e inferiores; y otro para aquellas chicas que pensasen del mismo modo.
  • Muchos Pérdoname, para los hombres que no han podido curar de su alma algún agravio que en esta vida, o cualesquier otra, les haya causado una mujer, no importando el nombre con el que él ahora quiera o no quiera recordarla; y quien(es) por esta razón no pueden amar o demostrar amor a otro ser de ese mismo sexo.
  • Un Te amo, para ti Creador, para ti mujer, para ti varón, para cada uno y para todos en uno, por ser parte de esencia, de mi crecimiento y de mi espacio infinito.

 Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
Helen Keller

Recuerda que, hombre o mujer, debes amarte y disfrutarte plenamente, agradeciendo siempre todo lo que posees y lo que mucho puedes brindar a la existencia; sólo haciendo esto, jamás te perderás entre las sombras, aunque el libro de la vida sea leído mil veces.

Agradeciéndote por tu tiempo, por tu amor y por tu vida.


Shakti Sándria


jueves, 31 de enero de 2013

sábado, 8 de diciembre de 2012

LO QUE A TODOS NOS CUESTA TANTO TENER: HUMILDAD

"Sólo cuando un hombre ha sido vencido puede descubrirse su verdadera grandeza." Herman Melville 


Al frente de una de las escenas más tristes (pero desafortunadamente cada vez más comunes) que observan mis ojos: la derrota y frustración de un ser en su aproximación a la muerte, mi cabeza divaga sobre lo difícil que es, la mayoría de las veces, para nosotros los humanos el reconocer nuestros errores, faltas, egoísmos, arrebatos y prepotencias mal fundadas.

¿Por qué poseeremos ese sentimiento de perfección? ¿Qué nos da esa seguridad malsana de que todos nuestros pensamientos y acciones son los correctos? ¿Qué es lo que nos hace pensar que los demás siempre son los que están equivocados? ¿Será acaso que al salir de aquel refugio de amor en el que se nos concibió, veníamos adjuntos al sello de grandeza y perfección, y en algún punto del transcurrir de nuestra existencia esta distinción se rompió ,  y  ahí, en medio del camino lo dejamos para siempre abandonado, sin que lo notase nuestra conciencia ni nuestro cuerpo?




Algo de lo que más disfrutamos muchos de nosotros es de sentirnos grandes, poderosos e importantes ¿en qué? ¡Eso es lo que menos importa!, en cualquier cosa que podamos despegarnos del resto de los mortales estará bien. Para muchos el tener fortalezas económicas será suficiente; para otros alcanzar logros intelectuales, deportivos, laborales; el reconocimiento, la fama, y el aplauso en sí mismos son otros de los grandes alicientes para otros muchos; entre otras tantas cosas tan vanas o ligeras como sea el propio sujeto que las esté buscando, quizá habrás de responderte a ti mismo, de todo eso qué es lo que a ti te llena, debiendo ser esta más que una reflexión confidencial y honesta contigo y nadie más.

¿Será acaso necesario llegar al punto final de nuestra historia personal para percatarnos de que por allí, en alguna parte dejamos perdida una de nuestras máximas verdades, el ser humano en su esencia inicial nació humilde, libre de remilgos , prejuicios y aspiraciones vanas, no es así como seguramente nos vislumbraba la esencia real que nos mandó a movernos en estos terrenos.

Sembremos ahora de tajo y a la mayor profundidad posible, la renovada semilla de modestia que a muchos a cada momento nos está faltando, y así, al ir en el tráfico no tendríamos ya que irnos molestando si alguien más apurado nos rebasa; ni tendríamos porque preocuparnos tanto por usar la ropa que impone la moda; ni tomaríamos a mal que nos dirija la palabra o la sonrisa un "atrevido" indigente que cruza por nuestro camino; ni tendríamos que molestarnos por tratar de probarle a alguien que somos en algo los mejores; para concretarnos entonces solamente en tener un buen existir que fuese la antesala  de un buen morir, desprovisto de dolores, culpas o reclamos, que al final de este todo se convierten en flamas punzantes que estorban la trascendencia de nuestro cuerpo y nuestra alma a otro espacio mejor que nos aguarda.

Creo que al final de esta pasarela, de la próxima, y de las bifurcaciones infinitas que nos aguardan; allá más allá de lo visible  e ilimitado, allá... sólo abunda la sencillez. 

Por eso a ti que hoy me lees, te pido perdón por si alguna vez perdí de vista mi pequeñez, mis limitaciones, y mis inmensas debilidades. 

Te amo y te bendigo por siempre.


miércoles, 17 de octubre de 2012

TIRANDO MI BASURA: ASEO EL MUNDO




Ayer, mientras caminaba con una bolsa maloliente y pesada en cada una de mis manos,
percibí que estaba cansada, sintiendo una pesadez envuelta que entiesaba mis pasos,
más ignoraba lo que tenía, ¿porque este cansancio y desesperación que no me abandonaban?

Eran los bultos que llevaba, los que, además de algún otro insignificante detalle que alteraba en este momento mi equilibrio, me habían hostigado con su hedor desde hacía ya algún tiempo; consigna silenciosa que tenían sin que lo sospechara siquiera. 

La pestilencia de inicio ínfima, poco a poco había embarnecido sin que nadie lo notara, contando entre nadie a mi nariz, mi mente y mi cuerpo completo; ese tufo mezquino que irradiaba de cuanto deshecho y porquería había ido acumulando en aquel cesto, cual si fuera serpiente pitón se había ido enrollando rápida pero imperceptiblemente  en mi fumigado entorno, logrando su tarea ¡tan bien! que hasta me parecía que yo misma estaba cada vez más insoportable y hedionda.

Apreté mi pasos, el camino hasta llegar al camión de la basura aún era largo, sin embargo, luego de andar un buen trecho tuve que detenerme un momento depositando a las pestilentes en el suelo, aventé un suspiro al tiempo que tomaba una honda bocanada de aire, preparándome de nuevo para la ardua jornada, y reinicié el andar; a escasos tres metros mi pantorrilla lanzó un quejido rojo, estaba lastimada, la punta de un cuchillo viejo asomaba su rostro iracundo por el plástico roto, limpié torpemente la leve herida con mi antebrazo y continué resignada la marcha.

Luego de un rato, un montón de bolsas negras, entreveradas con algunas cajas desbordantes de suciedad , nos dieron la bienvenida. ¡Habíamos llegado! Mis sucias compañeras después de dos o tres demoradas, habían logrado llegar a su paradero, el destino para ellas... seguir rumbo al tiradero, a dónde ya no estorbaran ni dañaran el ambiente con su peste.